Como es que la Nostalgia de un niño y los recuerdos de su infancia; añorando todo ese tiempo que la paso viviendo experiencias fantásticas; nunca se le olvido degustar en los puestos de antojitos en su natal Jala Nayarit; ahora convertido en un Pueblo Mágico, y en especial a una señora que se ponía junto a un local de un molino de nixtamal y en que acudía un número importante de personas en son de las Tradiciones de Jala y era hacer las totillas a mano. En ese ambiente pueblerino se desarrolla nuestra historia; esa señora de carácter afable compartió su receta a este niño; de ese chile que le daba ese toque tan especial a sus antojitos como eran los pepinos, jícamas tiernitas, guayabas cociditas y en fin un sin número de antojos que nos hacen el deleite de todos; que al caso ya en edad adulta decidió rescatar ese receta especial de su chilito; convertido en Chile La Jaleña para goce actual de todos nosotros, y que se ha logrado en referente de este producto en nuestro Jala Pueblo Mágico, al grado que quien visita Jala Nayarit tiene que llevar su chilito como prueba que estuvo en este lugar maravilloso; lleno de Tradiciones
y de lugares encantadores.