Sin duda es una de las frutas preferidas de muchos, sobretodo en época de calor. No solo refresca y aporta un dulce sabor, sino que además dentro de sus increíbles propiedades, el durazno es rico en betacarotenos, un pigmento que intensifica el bronceado, protege la piel y aumenta el nivel de hidratación de la dermis.
                         Y no solo eso. Bajo su piel aterciopelada se esconde un gran número de nutrientes rejuvenecedores. En China, de donde es originario el durazno, se le considera un símbolo de longevidad e inmortalidad por la filosofía taoísta.
                         Por si esto fuera poco, los duraznos también tienen propiedades antioxidantes, es decir, que tienen la capacidad de ayudar a estimular el sistema inmunológico y evitar ciertas enfermedades. De hecho, un estudio publicado en The Journal of Agricultural and Food Chemistry, señala que los antioxidantes que contiene son capaces de inhibir los efectos del colesterol malo o LDL.






Beneficios de los duraznos

Nunca me hubiera imaginado que los duraznos sean medio parientes de las plantas rosáceas y, como ellas, ricos en vitaminas A, B1, B2 y vitamina C. También es una buena fuente de carotenoides y polifenoles.
            Se trata además de una fruta con un alto contenido en minerales como el potasio, que regula la tensión arterial; fósforo, fundamental para el sistema nervioso y el cerebro, y también en magnesio, que contribuye a prevenir los estados de cansancio, ansiedad y estrés.
           




4 propiedades del durazno






  1. Ayuda a la digestión. Como es una fruta fácil de digerir, es poco “pesada” para el estómago, y ayuda al hígado a realizar los procesos digestivos porque aumenta la producción de bilis y la digestión de las grasas.
  2. Es aliada de las vías urinarias. Para las personas que sufren cálculos de riñón o vesícula, es conviene tomar el durazno en forma de jugo porque favorece la disolución de las piedras renales. Lo ideal es mezclarlo, con un poco de miel.
  3. Beneficia la actividad intestinal. El durazno aporta una reducida cantidad de azúcar, por lo que pueden consumirlo las personas con diabetes, siempre bajo control médico y dentro de una dieta equilibrada.  Gracias a su elevado contenido en fibra vegetal, resulta muy aconsejable para combatir el estreñimiento.
  4. Ideal para las dietas. Un durazno mediano proporciona unas 50 Kcal. Por su aporte en fibra saciante y en vitaminas revitalizantes, constituye un tentempié ideal en las dietas de control de peso.

A la hora de comprarlos, elige duraznos que tengan la piel lisa, sin manchas y de tacto blando pero consistente. Su aroma debe ser suave y a la vez afrutado.

Un truco para averiguar si están maduros consiste en comprobar la consistencia del pedúnculo: si cede al tirar de éste, significa que la fruta “está en su punto” para ser consumida.